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Domingo, 4 de octubre de 2026
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InversionesEducación financiera

CEDEARs: qué son, cómo funcionan y qué debería entender un inversor antes de utilizarlos

Qué son los CEDEARs, cómo funcionan sus ratios, qué papel juega el dólar y cuáles son sus principales ventajas y riesgos antes de invertir.

CEDEARs: qué son, cómo funcionan y qué debería entender un inversor antes de utilizarlos

CEDEARs: qué son, cómo funcionan y qué debería entender un inversor antes de utilizarlos

Para un inversor argentino, acceder a empresas internacionales ya no implica necesariamente abrir una cuenta en un bróker del exterior o transferir dinero fuera del país. Una de las herramientas que permiten hacerlo desde el mercado local son los CEDEARs, sigla de Certificados de Depósito Argentinos.

Un CEDEAR es un valor negociable emitido en Argentina que representa un activo del exterior. Puede representar, por ejemplo, acciones de una compañía extranjera o participaciones de determinados ETF. El activo subyacente permanece depositado y el certificado se negocia localmente. La normativa vigente de la Comisión Nacional de Valores establece precisamente que estos instrumentos representan la existencia en depósito de los valores negociables correspondientes.

La herramienta ganó relevancia en el mercado argentino. Según BYMA, durante el primer semestre de 2026 el volumen negociado en CEDEARs superó los USD 16.295 millones medidos en dólar MEP, más del doble que durante el mismo período del año anterior. Además, la oferta continúa ampliándose: el 2 de septiembre de 2026 se incorporaron otros 13 CEDEARs de acciones.

Pero que un instrumento sea popular o permita acceder fácilmente a mercados internacionales no significa que sea simple en todos sus aspectos ni que elimine los riesgos. Antes de utilizar CEDEARs conviene entender qué se está comprando, cómo funciona el ratio de conversión, por qué interviene el tipo de cambio y qué ocurre con los dividendos.

Qué es realmente un CEDEAR

Cuando una persona compra un CEDEAR de una compañía extranjera no está comprando una acción argentina de esa empresa.

Está adquiriendo un certificado emitido localmente que representa una determinada cantidad del activo extranjero.

BYMA define al CEDEAR como un instrumento emitido en Argentina que permite acceder a activos del exterior no listados localmente. Cada certificado está respaldado por el depósito del instrumento que representa.

Esto permite que un inversor opere desde una cuenta comitente argentina utilizando una ALyC autorizada, sin necesidad de abrir una cuenta de inversión en otro país.

La diferencia puede parecer técnica, pero es importante.

El activo económico que está detrás de la inversión continúa siendo extranjero. Si una persona compra un CEDEAR que representa acciones de una empresa estadounidense, el desempeño de esa empresa sigue siendo una de las principales variables que determinarán el valor de la inversión.

Por eso comprar un CEDEAR no convierte una empresa internacional en una empresa argentina. Lo que cambia es el vehículo utilizado para obtener exposición a ella.

El ratio: una pieza fundamental para entender el precio

Uno de los conceptos que más confusión genera entre quienes empiezan a operar estos instrumentos es el ratio de conversión.

No necesariamente un CEDEAR equivale a una acción completa de la empresa extranjera.

El ratio establece cuántos certificados locales representan una unidad del activo original.

Por ejemplo, en enero de 2026 BYMA incorporó el CEDEAR de Blackstone con un ratio de 30:1. Eso significa que, de acuerdo con ese ratio, 30 CEDEARs representan una acción del activo subyacente.

Existen ratios muy diferentes según el instrumento. En septiembre de 2026, BYMA incorporó nuevos certificados con sus correspondientes relaciones de conversión, mientras que otras incorporaciones anteriores mostraron ratios como 146:1 para ASML, 47:1 para Atlassian o 12:1 para Tempus AI.

¿Por qué existe este mecanismo?

Entre otras razones, permite reducir el monto necesario para obtener exposición a empresas cuyas acciones originales pueden tener precios elevados.

Un inversor no necesita necesariamente disponer del dinero equivalente al valor de una acción completa en su mercado de origen.

Pero el ratio también significa que comparar directamente el precio en pesos de un CEDEAR con el precio en dólares de la acción extranjera puede conducir a conclusiones equivocadas. Primero hay que considerar la relación de conversión.

El precio depende de la empresa, pero también del dólar

Esta es probablemente la característica más importante para un inversor argentino.

El precio local de un CEDEAR está relacionado principalmente con dos grandes variables:

el precio del activo subyacente en el exterior y el tipo de cambio implícito utilizado por el mercado.

Supongamos que la acción extranjera sube mientras el tipo de cambio permanece estable. En términos generales, eso debería ejercer presión alcista sobre el CEDEAR.

Pero también puede ocurrir otra situación: que la acción prácticamente no cambie en dólares mientras aumenta el tipo de cambio financiero relevante. En ese caso, el precio del CEDEAR expresado en pesos también puede aumentar.

Y puede suceder lo contrario.

Una acción podría subir en su mercado de origen mientras una apreciación del peso compensa parcialmente ese movimiento en la cotización local.

Por eso, mirar únicamente el gráfico en pesos puede ser engañoso.

Un CEDEAR puede haber aumentado considerablemente en moneda local sin que la empresa subyacente haya tenido un desempeño equivalente en dólares.

¿Un CEDEAR sirve como cobertura frente al dólar?

BYMA incluye entre las características de estos instrumentos la exposición cambiaria y señala que permiten diversificar respecto del riesgo local.

Sin embargo, conviene utilizar con cuidado la palabra “cobertura”.

Comprar un CEDEAR no equivale a comprar dólares y guardarlos.

Existe exposición a un activo financiero cuyo precio puede subir o bajar.

Si el peso se deprecia pero simultáneamente la acción extranjera registra una caída considerable, ambos movimientos pueden compensarse parcial o totalmente.

Por ejemplo, una fuerte caída de una compañía tecnológica puede superar el efecto positivo que una depreciación del peso tenga sobre su CEDEAR.

La exposición cambiaria existe, pero está acompañada por el riesgo del activo subyacente.

Qué ocurre con los dividendos

Si la compañía extranjera distribuye dividendos, el titular del CEDEAR puede participar de esas distribuciones de acuerdo con las condiciones del programa correspondiente.

BYMA señala que los dividendos de CEDEARs se cobran en dólares incluso cuando la compra original del instrumento se realizó en pesos.

Pero esto tampoco significa que el inversor reciba exactamente el dividendo bruto anunciado por la empresa multiplicado de forma directa por sus certificados.

Hay que considerar el ratio del CEDEAR y pueden existir retenciones fiscales, comisiones u otros conceptos aplicables según el activo, el país de origen y la situación correspondiente.

Además, nunca debería elegirse una empresa únicamente porque paga dividendos.

Una distribución elevada no elimina el riesgo de que caiga el precio de la acción, que la compañía reduzca futuros pagos o que su situación financiera se deteriore.

El dividendo es una parte del retorno potencial, no una garantía de rentabilidad.

CEDEARs de ETF: una diferencia importante

No todos los CEDEARs representan acciones individuales.

También existen CEDEARs cuyo activo subyacente es un ETF —Exchange Traded Fund—.

Un ETF puede agrupar decenas, cientos o incluso miles de activos dependiendo de su estrategia. Algunos siguen índices bursátiles; otros se concentran en regiones, sectores o determinados tipos de activos.

En abril de 2026 BYMA incorporó cuatro nuevos CEDEARs de ETF y durante 2025 había ampliado la oferta con instrumentos vinculados, entre otros, a mercados desarrollados, emergentes, plata y compañías mineras de oro.

Esto introduce una diferencia importante.

Comprar el CEDEAR de una empresa individual concentra el riesgo en esa compañía.

Comprar un CEDEAR de un ETF diversificado puede distribuir la exposición entre numerosos activos.

Pero tampoco todos los ETF son automáticamente diversificados. Un fondo concentrado en una industria, una región o una estrategia específica puede seguir teniendo riesgos elevados.

Hay que mirar qué contiene realmente el ETF.

Liquidez: no todos los CEDEARs se negocian igual

Que un CEDEAR esté disponible en el mercado no significa necesariamente que tenga el mismo volumen de operaciones que otro.

La liquidez indica, de manera simplificada, qué tan fácil resulta comprar o vender un instrumento sin provocar grandes diferencias de precio.

Los CEDEARs más negociados suelen tener mayor cantidad de compradores y vendedores. Otros pueden presentar menos operaciones y diferencias mayores entre el precio al que alguien está dispuesto a comprar y aquel al que otro está dispuesto a vender.

Ese diferencial —conocido como spread— también constituye un costo.

Para alguien que recién empieza, mirar solamente el precio de la última operación no alcanza. Conviene observar las puntas compradoras y vendedoras y el volumen negociado.

La infraestructura del mercado también evoluciona. En septiembre de 2026 BYMA publicó nuevas condiciones relacionadas con hacedores de mercado de CEDEARs, actores que pueden contribuir a aportar liquidez bajo las reglas correspondientes.

Diversificar no significa comprar muchos CEDEARs

Otro error frecuente consiste en pensar que tener diez CEDEARs diferentes equivale automáticamente a tener una cartera diversificada.

Podrían ser diez compañías tecnológicas estadounidenses que reaccionen de forma muy similar ante un aumento de tasas o una corrección del sector.

En ese caso existen diez instrumentos, pero una concentración importante en el mismo mercado, moneda y actividad económica.

Una diversificación más profunda considera sectores, regiones, monedas, clases de activos y correlaciones entre inversiones.

Los CEDEARs amplían considerablemente las posibilidades disponibles para un inversor argentino, pero la diversificación depende de cómo se utilicen.

Los principales riesgos que no conviene ignorar

Un CEDEAR conserva buena parte de los riesgos del activo que representa.

Si una empresa pierde competitividad, presenta malos resultados o atraviesa una crisis, su acción puede caer y el CEDEAR también puede verse afectado.

A eso se agregan el riesgo cambiario, la volatilidad de los mercados internacionales, diferencias de liquidez y posibles cambios regulatorios.

También existe el riesgo de pagar un precio sin comprender qué representa.

El hecho de que un CEDEAR cueste menos pesos que otro no significa que la empresa esté “más barata”. Los ratios son diferentes y las compañías tienen cantidades distintas de acciones, beneficios, deudas y valuaciones.

El precio nominal de un certificado dice muy poco sobre si una inversión está cara o barata.

Qué debería revisar alguien antes de comprar

Antes de utilizar un CEDEAR conviene poder responder algunas preguntas básicas: qué empresa o ETF representa, cuál es su ratio, en qué mercado cotiza el subyacente, qué riesgos tiene ese activo, qué liquidez presenta el certificado y cuál es el horizonte de la inversión.

También es importante entender por qué se incorpora a la cartera.

No es lo mismo comprar una compañía individual buscando exposición a un determinado negocio que utilizar un ETF amplio para diversificar internacionalmente.

La facilidad para presionar el botón “comprar” no debería confundirse con simplicidad financiera.

Una puerta al mercado internacional, no una inversión sin riesgo

Los CEDEARs resolvieron una barrera importante para muchos inversores argentinos: permiten acceder desde el mercado local a una amplia variedad de activos internacionales.

Durante los últimos años esa oferta se amplió y en 2026 continúa creciendo.

Pero el instrumento es solamente el vehículo.

La calidad de la inversión sigue dependiendo del activo que hay detrás, del precio pagado, del riesgo asumido, de la diversificación y del horizonte de cada persona.

Entender el ratio, la exposición al tipo de cambio y el comportamiento del activo subyacente permite evitar uno de los errores más básicos: comprar un CEDEAR pensando únicamente en su cotización en pesos.

Antes de decidir si un instrumento tiene sentido dentro de una cartera, primero hay que entender qué representa realmente.

Aviso: este contenido es informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta de activos. Antes de invertir, evaluá tu situación con un profesional matriculado.

Columnista Principal

Claudio G. Díaz

Soy Claudio Gastón Díaz, emprendedor argentino y fundador de Campana Financiera.

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